• Gustavo Zidan

No es teatro pero es lo que podemos hacer



O texto a seguir traz as reflexões do gestor e programador da Sala Verdi (Montevidéu, Uruguai), Gustavo Zidan, durante o debate “O que aconteceu com o teatro e os festivais durante a pandemia?” realizado no Festival Via Dupla, em 26 de abril de 2021.



Que bueno re-encontrarnos con compañeras y compañeros tan queridos que ya hace unos cuantos años nos venimos encontrando por muchos lugares del mundo. Esto, que genera la circulación en que uno empieza a comprender que el mundo es mucho más chico de lo que piensa.


Hemos transitado, hemos participado de este tipo de foros, de conversatorios, trato de hacer esta intervención ya hace un tiempo, desde el teatro, aqui en la Sala Verdi y mostrar que el teatro está vacío. Y para mí una de las cosas que me pone más triste es tener un teatro vacío. Entonces para mí ese es el punto de partida y desde ahí empiezo a pensar, a reflexionar, o pararme, pero en relación a eso, a pensar que el teatro estaba así porque uno se preparó, se formó, trabajó, sabe, entiende un poco de esto, del teatro. Entonces todo lo que vino después con la pandemia por supuesto es algo que está lleno de incertidumbre. Yo diría que la palabra que atraviesa este tiempo es la incertidumbre.


Acá en Uruguay hemos tenido tiempos bien diferentes relacionados a la pandemia. Tuvimos un 2020 en el cual estuvimos confinados pero la pandemia como que pasó por el costado y si bien estuvimos cerrados entre marzo y agosto, en agosto ya pudimos volver a abrir los teatros, con protocolos también muy estrictos, y tuvimos una temporada con teatros abiertos hasta diciembre del 2020, siempre manteniendo el 30% de aforo, nunca pudimos sobrepasar ese porcentaje que se había establecido como pauta. Durante todo ese tiempo por suerte jamás en ninguno de los teatros, en ninguno de los espectáculos que se programaron hubo focos de contagio, o sea, que eso habla de la responsabilidad y la seriedad que el sector cultural se tomó de cuidar a la gente y aplicar todos los protocolos. De todas maneras al fin del año tuvimos un rebrote de la pandemia o realmente la venida de esa segunda ola, que le llaman, y se tomó la decisión de cerrar los teatros a pesar de que si uno iba a las estadísticas iba a mirar a los números, nada indicaba de que hubiéramos sido un lugar complejo, pero, bueno, la decisión gubernamental fue de cerrar los teatros.


Nosotros en la Sala Verdi somos un teatro público perteneciente al gobierno de la ciudad pero en estos momentos en Uruguay, junto con la pandemia,vino un cambio de gobierno. Luego de 15 años de gobierno progresista la derecha vuelve al poder y a todo el sacudón que fue la pandemia se le suma esta concepción de estos nuevos gobernantes que ideológicamente están muy lejos de la intervención del Estado en las políticas públicas en la vida de las personas, ellos piensan que el mercado lo va a regular todo. Entonces a este sacudón sanitario, le agregamos este sacudón político que trajo consecuencias económicas y que ha traído también una consecuencia para mí devastadora y esto también es universal que es el tema de lo emocional.


Yo no dejo de ubicar dentro de lo sanitario, dentro de la crisis que estamos atravesando, el factor emocional. El emocional que genera por diferentes consecuencias. Yo tengo tres hijos, nosotros en este momento estamos con los centros educativos cerrados y mi casa es como una especie de cibercafé, tan lleno de pantallitas. Es realmente terrible, a mi me produce mucha tristeza verlos ahí sentados, estudiando en esa edad donde uno es como una revolución hormonal y necesita juntarse con el otro y convivir y pelearse y equivocarse y amar y besar y abrazar y correr, nada de eso está sucediendo. Esto un poco nos pasa con el teatro.

Dicho todo esto, igual nosotros tuvimos que salir a hacer, no? Yo creo que ya lo dicho muchas veces pero leí con muchas expectativas hace un tiempo un artículo que escribió, o una nota que le hicieron a Peter Brook preguntándole qué pensaba respecto a esto que se está haciendo en el teatro, estas nuevas lenguajes. Él dijo “bueno, no es teatro pero es lo que podemos hacer”. Esto para mí fue una premisa fundamental: no es teatro pero es lo que podemos hacer.


Nosotros en el 2021 no hemos abierto el teatro, tuvimos un Festival Internacional que pudimos hacer, que es una extensión del festival Temporada Alta de Girona, que hacemos en Latinoamérica conjuntamente con el Timbre 4 de Buenos Aires y la Alianza Francesa de Lima. Hicimos una versión online y planteamos ahí algunos trabajos que van más por el lado de híbridos-performáticos y apareció un trabajo que hicimos con Marianela Moreno, una criadora uruguaya que seguramente ustedes conozcan, una propuesta que se llamó Pecados Capitalistas, hicimos como una especie de entrevistas teatralizadas a diferentes protagonistas de la escena política nacional. Entonces metieron acá en el escenario a diputados, senadores, dirigentes de las centrales sindicales, dirigentes de juventudes políticas de izquierda, de derecha. Eso fue lo más parecido al teatro que fuimos haciendo. Decidimos dinamitar la programación, la bajamos definitivamente, ya la habíamos hecho en agosto del año pasado, con gran porcentaje de lo que teníamos programado y en el 2021 decidimos directamente no programar. Para mí esto también es una motivación, para mi es enfrentar algo que no hago habitualmente, porque nosotros por lo general siempre tenemos un cañamazo armado, una especie de estructura y sobre eso nos vamos moviendo y ahora no sabemos. Es esto, para seguir trabajando desde la incertidumbre. Eso es un poco lo que me mueve más.

Claro está que también en paralelo tenemos que pensar en lo que está pasando con el resto de la comunidad artística, principalmente con el sector independiente y es devastador realmente, devastador. Yo creo que cuando vemos esto, la imagen que se me viene es que vamos a estar en un campo de batalla y los que estemos vivos vamos a tener que tratar de auxiliar a los que estén heridos, tratar de ampararlos, creo que sí es el desafío que tendremos.


No tengo más tiempo, bueno, seguimos hablando cuando se pueda. Muchas gracias.

Gustavo Zidan, 26 de abril de 2021.



*Texto publicado com o consentimento do autor.


Foto: Gustavo Zidan_arquivo pessoal


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