• Raquel Araujo

Aprender a estar juntos otra vez



O texto a seguir traz as reflexões da gestora e programadora do Teatro de La Rendija (México), Raquel Araujo, durante o debate “O que acontecerá com o teatro e os festivais depois da pandemia?” realizado no Festival Via Dupla dia 3 de maio de 2021.


Muchas gracias al Festival Vía Dupla, a sus curadores y especialmente a Marcelo Bones, por haberme invitado a este encuentro para reflexionar sobre la labor escénica en el tiempo difícil que nos está tocando vivir, soy Raquel Araujo, organizo con Oscar Urrutia el Festival de Teatro de la Rendija, Iberoamérica en Escena en Mérida, México. Lo dedicamos principal, aunque no exclusivamente, a la programación de compañías con base fuera de las ciudades capitales de países iberoamericanos.


Si bien al inicio se trató de un festival anual, comenzamos a llevarlo a cabo de manera bianual en el 2018. Nos encontramos en preparativos de la décima edición que pretende realizarse en noviembre de 2021 gracias al apoyo de Iberescena y el Sistema de apoyos a la creación y proyectos culturales. Enfrentamos por ello, la programación en la incertidumbre. Claro es, que será una edición híbrida, con actividades presenciales, algunas de las cuales serán transmitidas en línea, otras guardarán la intimidad cuerpo a cuerpo. Nuestro festival nació como encuentro, más que como escaparate. El Festival propicia que los participantes se queden toda la semana del evento, para entablar relaciones entre los artistas invitados y los artistas locales, para convivir y compartir ideas. El Festival de la Rendija tiene varios propósitos, uno de ellos condensar el pulso de las actidades de La Rendija como compañía, porque el festival se perfila en cada edición sobre las tendencias del grupo y los caminos creativos que pulsan en la ciudad, así como la complicidad con otras compañías. Sus ejes han sido teatro de objetos, teatro autobiográfico, sitio específico, teatro clásico, obra en proceso, creación en residencia, entre otros. Siendo La Rendija impulsora del movimiento de espacios autónomos en Mérida, ha sido muy importante con cada festival, generar circuitos con las salas independientes y los teatros oficiales. Los espectadores se han multiplicado en cantidad y curiosidad por las obras que se han presentado en el contexto del festival.


¿Cómo ha sido la pausa?


La gestión y la creación no se ha detenido. “La relación con los públicos no está en pausa”, como tempranamente advirtiera Tom O’Connor. Citado por Javier Ibacache en la revista Asimétrica #3 dedicada a América Latina. En nuestra experiencia, la Red Eurolatinoamericana de Festivales muy tempranamente llevó a cabo el Festival de festivales del 25 al 28 de mayo de 2020, con una enorme cantidad de audiencias en ambos lados del mar. Y de ahí fue imparable la producción digital que generó muy diversos formatos. En México fue creada la Asociación Nacional de Teatros Independientes y el ANTIFestival se llevó a cabo del 15 al 30 de junio de 2020, por nuestra parte migramos a La Rendija Sede Virtual para albergar a los grupos programados, ahora de manera online.


¿Cómo comenzaron a funcionar estas variantes en el escosistema escénico en pantalla?


Si el Théatron (θέατρον) fue el edificio en el cual se celebraban las danzas y cantos en honor a Dionisos y, siguiendo las interpretaciones etimológicas, es el mirador desde el cual compartimos el hecho escénico, ese mirador es ahora la pantalla que tenemos enfrente. No es lo mismo pensar en la vertical del teléfono celular para componer la escena, que el formato apaisado de la computadora o tablet. Y nos queda la tarea de aportar elementos desde el teatro actual:


- Se presentan cuerpos escénicos en proceso de poiesis (la voz es cuerpo).

- Pueden ser transmisiones en vivo, de materiales pregrabados, e híbridos.

- Comienzan a generarse otras maneras, en las que el actor interactúa con la cámara.

- La pantalla portátil se puede cargar, lo que permite que el espectador interactúe con el actor, constuyendo la escena en vivo juntos, cambiando cuando el material es pregrabado o en vivo.

- A diferencia del cine, en el teatro online en vivo, el creador escénico es consciente de que el espectador está del otro lado de la pantalla en tiempo real y que puede interactuar de diversas maneras.

- El cine siempre proyectará la película como obra fijada en cuadro, el teatro online cambia de función a función, de transmisión a transmisión.

- De qué manera el rítmo, la composición de escena, los planos, la narrativa, se modifican para el cuadro, y amplian la idea de puesta en escena con el paso transmedial.

- El espectador puede, incluso en algunos eventos en vivos, pausar, regresar, repetir, interactuar.

- Las plataformas online permiten conversaciones vía chat, otro tipo de intereacción entre los participantes.

- Lo anterior permite que el realizador expanda su relación con el espectador.


¿Qué vemos en el horizonte?


El consultor norteamericano Michael Kaiser –autor de The Cycle y de The Art of the Turnaround– escribió a principios de la pandemia de manera bastante aproximada al ciclo en el que nos encontramos inmersos. Poco después de declararse el confinamiento planteó que la crisis tendría al menos cuatro fases para la gestión de las organizaciones culturales y sus públicos. Tomo estas notas de la revista Asimétrica número 3.


La primera fue la reprogramación y migración hacia plataformas digitales y distintas variantes del streaming que vivimos en el 2020, con la segunda fase entre finales del año pasado e inicios de 2021 con la reapertura parcial de espacios con procololos, aforos reducidos, distanciamiento físico, que permitió el regreso de los públicos incondicionales, con muchos casos de vuelta al cierre. En esta cerrarían espacios que no logren sobrevivir la falta de financiamientos y entradas de taquilla, otros lograrán la monetización por medio de las plataformas digitales, las más serán las actividades comerciales, o con figuras el ámbito televisivo.


Los procesos de vacunación (aunque diaspares) ayudarán a la paulatina reactivación del sector, pero soy menos optimista para México, de lo que Michael Kaiser es para estados unidos, porque mientras él imagina la reapertura total de espacios y la recuperación progresiva de públicos con una programación del reencuentro, de manera ágil hacia el 2024, yo veo una marcada crisis derivada del tiempo de confinamiento, y el desempleo, de la que será muy difícil recuperarnos, creadores y audiencias, cuando menos en México.


La universidad nacional autónoma de méxico realizó La Encuesta Nacional sobre Hábitos y Consumo Cultural 2020. Los encuestados fueron poco más de ocho mil, una gran mayoría provenientes de la ciudad de México, dos terceras partes con estudios universitarios, más del 50% se encontraba entre los 15 y los 29 años, y el porcentaje de mujeres que contestaron fue mayor al de los hombres. Se trata de un perfil coincidente con el de otras encuestas a nivel mundial que han caracterizado a la audiencia digital global. Si bien la muestra fue amplia difícilmente podemos considerarla nacional. Notas del artículo de Ana Rosas Mantecón en la revista Poiesis.


Sin embargo, nos dio luces sobre el compartamiento de los usuarios, con un porcentaje alentador sobre las audiencias que desean continuar atendiendo las artes escénicas de manera online.


Nos hemos acostumbrado a ir al teatro en pijama, a la interacción y el encuentro en el chat del zoom. Ahora vemos el espacio público, al aire libre, y de manera híbrida como una primera vía para el reencuentro.


Tenemos mucho trabajo por delante, más que el final de la pandemia, la transición para aprender a estar juntos otra vez.



Mérida, Yucatán 3 de mayo de 2021

Raquel Araujo



Foto: Raquel Araújo_Festival de Teatro de Manizales


Últimas
Publicações